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Mi paso
por el Illia fue, y mejor dicho es, una experiencia en mi vida muy
importante. Llegué a este mágico colegio gracias a mi prima Nati; ella
egresó en el año `94, y desde chiquitita yo conocía el manejo y quería poder
vivir la mismas experiencias que ella me contaba.
Di el
ingreso en el `98, luego de un arduo año de preparatoria en el CEPAC. Entré
el primer día en Marzo del `99, a ese enorme gimnasio en el que habían miles
de chicos formados en filas, y en el frente, Beatriz y Adriana dirigiendo, y
yo que como siempre llegaba tarde, recibía gritos de que me formara y no
sabía para dónde salir corriendo.
Cuando entramos al curso,
conocí a 32 personas, que hoy puedo decir que muchas de ellas son mis
verdaderos amigos: Sole, Gina, Lula, Mari, Josi, Maru, Fer, Gabi, Dani, Juli,
Ami, Xime, Jesica, "las belenes", Carolina, Martin, Seba, Charly, Agustín,
Javi, el negro, Poji, Maxi,
Neri, Luciano, Foward, Diego Chavez....
Juntos pasamos dos años, en
el edificio viejo,
conociéndonos, llendo a campamentos, y viviendo muchas experiencias
juntos, como los cumpleaños de quince. Me acuerdo que el primero fue el de
Ju….con Ami, Mari, y Lula, pensamos los preparativos miles de días por
anticipado, y preparamos una canción, que cantamos entre todos; nos
produjimos como nunca antes (ni después) lo hicimos, y estábamos super
excitadas, pensando en cómo sería el vestido, el peinado, y cuál sería la
canción para salir. Fue, a mi parecer,la mejor de todas las fiestas, y
encima nosotras después nos quedamos a dormir en el hotel, en donde
continuamos la fiesta, que por lástima, y hoy aprovecho para pedirle
disculpas en nombre de todas, Lula no pudo disfrutar…(sorry Lula)
En el `01, luego de haber
incorporado al colegio en el nuevo sistema, volvimos a hacer 1º año, pero
esta vez, con nuevos compañeros, ya que tuvimos que elegir una orientación,
y con Lula, Sole, Mari y Josi, seguimos exactas, lo cual nos separó bastante
de nuestro original curso, pero nunca de sentimientos, sólo del aula...
Ese año tuvimos el mejor, y
último campamento todos juntos, a Ventana. Fueron unos días inolvidables, en
donde se afianzaron cada vez más las amistades, vivimos un montón de
experiencias nuevas, y en donde cada un dejó su charquito marcado de llanto,
porque absolutamente todos derramamos lágrimas allí, y sobre todo, porque
“perdíamos” a una de nuestro grupo: Ami, se nos fue a Tucumán...
Verdaderamente cuando se fue la relación entre nosotras no estaba de lo
mejor, pero es una persona que nunca voy a olvidar...
Volviendo un año atrás, en el
verano del 2000, formamos nuestro grupo con Gi y Sole, unidas por compartir
las playas (Bahía Bonita, Puerto Cardiel y San Sebastián) y nuestra querida
costa.... Fuimos, somos y seremos: “Las Tres Flores de la Costa, mierda (Sole),
sorete (Gina), y bosta (Meli).
A principios del siguiente año
(fines de ese verano), fue mi fiesta de 15; fue bastante desorganizada, pero
al final salió todo súper bien. La organicé con sólo un mes de anticipación,
y que por suerte estuvieron Gi y Sole para correr al lado mío.
Las tres además de formar un
grupo de amistad, formamos nuestro grupo de salidas, empezamos a frecuentar
boliches y fiestas, actividad que seguimos haciendo hasta hoy... Nos hicimos
un toque “adictas” al ambiente, y Gap, Chocolate, y Tazz en su época, se
volvieron nuestra casa de los fines de semana.
De esa época, lo único que
cambiaría fue haber dejado equitación, y haberme separado de Tania (mi
yegua), y de todo mi grupo de amigos extraordinarios que tenía: CECI, Mer,
Lau, Caro, Anita, Martín, Diego y Fer.
Después, llendo a años más
cercanos, en el `02, conocí a otra persona muy graciosa con la que también
hicimos una linda amistad....Evita. Es alguien a quien nunca me había
acercado, y sobre todo porque jamás me había llevado y no la conocía, pero
por suerte la vida nos unió y vivimos miles de cosas divertidas e
inolvidables.
Y el 2003....llegó el último
año de la secundaria, todavía algo que me resulta increíble para mis
oídos....el último año de la escuela!!!!! Por momentos creo que es lo mejor
que me puede pasar.....pero llegan momentos de melancolía, en los que no
quiero separarme de mis amigos, no quiero vivir en el mundo real, “de los
grandes”, y en los que quiero seguir viniendo a este colegio, teniendo esa
relación tan distinta y especial con nuestros profesores...
Por suerte me voy habiendo
pasado por experiencias que me dejan marcada para siempre... como la más
reciente, el viaje a Bariloche!!!! Fue algo inigualable, me sentí muy unida
a todos mis amigos y amigas, y aprendí a valorar el sentido de la
secundaria...
Y no puedo dejar de nombrar a
algunos profesores que dejaron una marca en mí y que me formaron no sólo
como una estudiante del Illia, sino como persona; a todos ellos les
agradezco muchímo... son: Marta Morales (que a pesar del poco tiempo que
compartimos, por su gran bondad y su enor,me corazón supo brindarse
enteramente a todos nosotros), Miriam Oller, Marina Do Santos, Jorge
Pitaluga, Chiche (que buenas y divertidas que fueron tus clases), Carlos Van
Hauvart, y como profesores que jamás olvidaré aunque fue poco el tiempo que
compartimos, aquellos que son símbolos del Illia: Kay, Crespo y Mensi.
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