Los super pantalones

En las vacaciones de invierno de primero, con Mari y Johi se nos ocurrió hacernos un pantalón con las Chicas Superpoderosas. Cada una se buscó un pantalón y Johi consiguió las pinturas. Nos reunimos en la casa de Johi. Primero tuvimos que hacer los moldes, copiamos los dibujos en papel y cortamos todas las partes. Después pintamos los pantalones, que quedaron así: las chicas de Mari quedaron verdes porque fue el primero en hacerse y no le pusimos una base blanca; mi pantalón quedó bien, era oscuro así que resaltaban bastante, pero creo que no lo planché lo suficiente porque al primer lavado se le corrió la pintura; en cambio el de Johi fue el que mejor quedó y todavía lo sigue usando.

 

 

 

Curso de peluquería

 

Para irnos a Bariloche, Las Panchas nos teñimos las puntas de azul. En un principio nos íbamos a teñir todas de un colar diferente (Mari y Yami con papel crepe y Johi y yo con tintura, una violeta y la otra azul). Esto lo hicimos el día anterior a irnos a Bariloche. El primer pasó fue decolorarnos las puntas, yo me encargué de eso porque soy una de las más pacientes (solamente para estas cosas). El papel crepe turquesa que usó Mari no le funcionó, entonces decidimos que todas nos teñíamos con la tintura azul. Demás está decir el desastre que quedó en la casa de Johi, pero la verdad es que nos quedó bastante bien, hay que tener en cuenta que lo hicimos nosotras solas.

 

Estoy esperando...

Esto pasó el día que nos dieron los mamelucos, no se imaginan lo feos que son (a mí me tocó uno rosa con colores flúo). Una vez que nos cambiábamos teníamos que bajar. Las chicas ya se habían ido de la pieza y como siempre yo era una de las últimas. Estaba en el baño lavándome los dientes y escucho que se abre la puerta, era Yami. La escuché que preguntaba si había alguien, como ya dije me estaba lavando los dientes y no contesté, entonces cerró la puerta, pero la cerró con llave y se fue. Me quedé tranquila porque pensé que las chicas todavía estaban en su pieza, pero cuando llamé no contestaba nadie. Empecé a llamar a todo el mundo, a los chicos, a recepción, y nadie contestaba. Fui al balcón, los del otro grupo se estaban yendo, pero el mío todavía no aparecía, entonces pensé "me quedo acá y cuando aparezca alguna de las chicas les grito". Cuando empezaron a salir los de mi grupo la vi a Chofi y le dije "Decile a la ... de Yamila que me venga a abrir la puerta que me dejó encerrada". Enseguida subió Yami y pude salir de la pieza e ir a la excursión.

 

 

Bariloche desde el aire  

Al Cerro Catedral se sube en aerosilla. Cuesta un poco de trabajo porque tenés las botas puestas y llevás los esquís encima, además al principio te ponés un poquito nerviosa porque la silla no va quieta y se mueve con cada movimiento que hacés. La subida dura un rato largo, así que te acostumbrás rápido. Después de estar toda la mañana intentando aprender a no caerte con los esquís, nos tocó bajar. Yo bajé con Mari. En el primer tramo la silla se paró un par de veces, pero cuando nos subimos a la silla en el segundo tramo ¡la baranda no bajó! ¡El miedo que nos agarró en ese momento!, encima nuestros primeros intentos por bajarla no funcionaron. Cuando nos tranquilizamos un poco pudimos bajarla. Me acuerdo  que llegamos a pensar que la silla se iba a parar y que nos íbamos a quedar ahí arriba. Bueno, aparte del miedo, después nos pareció muy gracioso, sobre todo a Belén que se rió mucho de lo que nos pasó.