Por
favor.... No cocines!!!!!
A principios del verano cociné una rica tarta para Pancho, mi hermanito, y para mí. Comimos y como sobró la guardé en el horno. Salí para Playa Grande y, como Naty y Johi estaban en San Sebastián, me fui para allá. Cuando llegué a la playa las chicas se estaban llendo para la casa de Naty, así que me fui con ellas, pero al rato, tipo 19hs, llama mi mamá totalmente enojada y exaltada diciéndome que vaya urgentemente a mi casa. Llego y había mucho olor a quemado. Resulta que me olvidé de apagar el horno y dejé la tarta adentro, se empezó a quemar y se llenó la casa de humo, cuando mi mamá llegó el olor a quemado se sentía desde planta baja (vivo en el 6to piso). En conclusión: Casi incendio la casa.
Hace poco vino Johanna a dormir a casa. Teníamos que cocinarnos una tarta, pero cuando la estábamos por terminar se nos cayó al piso dada vuelta, es decir que quedó todo el relleno tirado, pero ¡A no desperdiciar! Agarramos una cucharita cada una, levantamos el relleno y terminamos la tarta. Igualmente quedó rica.
Una vez vinieron a casa a comer Belorcha, Fede y Esteban. Con Bel compramos unas milanesas y las metimos al horno, también compramos papas y las metimos en el horno. Cuando llegaron los chicos fuimos a la mesa y probamos la comida. Las milanesas no eran muy ricas, las papas se nos dieron vuelta dentro del horno, es decir que se nos cayeron, y dos milanesas quedaron dentro del horno quemándose porque nos las olvidamos.
Qué accidentada!!!!!
Era 9 de febrero y cumplía 9 años, lo festejaba en un salón que tenía un ventanal grande y bien tranparente por el cual se entraba y se salía. Eran las 19:10hs cuando soplé las velitas y mientras cortaban la torta le dije a mis amigas, totalmente entusiasmada, que vayamos a jugar afuera. Salí corriendo hacia afuera y me di cuenta de que no era como Casper y que no podía traspasar los vidrios, así que me lo llevé puesto, porque estaba cerrado y me corté hasta las ganas. Me tuvieron que coser la frente, la mano y el codo y me llenaron de vendas.
Un día estaba en el colegio en la hora de matemática, como estaba aburrida me puse a jugar con el cúter, empecé a cortar la tapita de la lapicera hasta que de pronto se zafó y me corté el dedo. En seguida me puse la mano en la boca y salí del curso, me lavé la mano y como seguía sangrando le fui a avisar a la profesora que había salido del curso porque me había cortado. Finalmente llamaron a Cardio y me pegaron con la gotita, me entablillaron el dedo y no pude jugar los intercolegiales de handball.
Me
da miedo........
En Bariloche me subí a la aerosilla con Naty para bajar del cerro, pero la baranda de seguridad no bajaba por más que hiciéramos toda la fuerza. La cosa es que empezamos a gritar y a agarrarnos fuerte de la aerosilla para no caernos hasta que finalmente retomamos la calma y pudimos bajarla.
En el campamento de fin de año de 1999, Carla, Agustina, Andrea, Cecilia y yo, elegimos armar la carpa en la sombra porque hacía mucho calor. Al terminarla se empezó a llenar toda la carpa de arañitas entre el techo y el sobre techo, lo peor es que a mí me dan mucho miedo, así que las chicas tuvieron que desarmar la carpa para ponerla en otro lugar.
EL Papelón
En el verano del 2001 fui a playa grande con Paulita y nos metimos al mar, adentro habían unos chicos y, como era el día de los enamorados, empezaron a decirnos cosas. De pronto vino una ola fuerte fuerte y a mi malla, que no era tan fuerte, se le rompió el ganchito para sostener el corpiño. Enseguida me la sostuve y salí del mar. Paula estuvo 3 horas tratando de hacerle un nudito y cuando lo logró me puse una musculosa que me prestó y no me la saqué en todo el día a pesar del calor.