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Si mi memoria no me falla, nací un 26 de diciembre del
85;
cual regalito de Papa Noel. A los pocos días de haber nacido me tuvieron que
operar de hernia diafragmática y mis viejos estuvieron muy asustados, pero
para darle sentido a esta historia finalmente sólo me quedó una cicatriz de
aquella cirugía.
Los
primeros años de mi vida los viví en una olvidada casa de Punta Mogotes.
Estos obscuros años de mi vida debido a mi amnesia infantil los pasaré por
alto.
Poco antes de cumplir los tres años fuimos a vivir con mis
viejos a Roma. Cumplí allá los tres años y comencé el jardín, pero los
recuerdos que tengo no son muy buenos ya que no entendía el italiano y no me
pude adaptar a los po cos
meses que estuve allí. Poco tiempo después mis viejos se pelearon con mi
abuela paterna que vivía con nosotros y, con la ayuda de unos tíos romanos,
volvimos a Mar del Plata, más precisamente a Diag. Garibaldi 5676, a partir
de acá ya tengo recuerdos más nítidos.
Ahí
alquilamos durante algo así como 7 años, era a la vuelta de la casa de mi
abuela y a unas 5 cuadras de la casa de mi tía Alejandra, la mamá de Lucas
(mi primo, más tarde conocido como el Vander). Ahí tuve mis primeros amigos
del barrio: Martín, Facundo, Magalí, David y Orlando Pasábamos mucho tiempo
jugando al fútbol y vagueando por Las Avenidas (el barrio).
A los 4 años empecé el jardín en “El Tambor de Tacuarí” el
Jardín 901, ahí conocí a otro gran amigo: Martín. Justamente Martín sería el
responsable del nombre de mi hermano. Martincito nació en el ’91, el año de
la nevada. Pasamos toda la tarde tirados
en
la nieve con mis amigos y armando muñecos.
El colegio lo empecé en “La Sagrada Familia”, junto
con Martín. En segundo o tercer grado participé en un acto del 12 de octubre
cantando a dúo con un niño desconocido para mí en ese entonces, quien
resultó ser finalmente “el
mofa”,
Nicolás Salas. Hice en “la sagrada” hasta 3er grado, y después me
pasé a “la 58”. Allí conocería “al laucha”, junto con “el peter” con quien
nos vemos casi todas las semanas. También estaban Isaías, Fernando,
Emiliano, Kramer (con quien me crucé el finde pasado) y el gordo Alvarez.
Nos mudamos a la casa de mi abuela momentáneamente por un
año y después al
departamento de Juan B. Justo y 180, donde vivo actualmente.
Después de terminar 7º grado en “la 58”, me maté para el
ingreso y pude entrar al Illia. Ahí conocí primero a Maxi y después a los
pibes del recordado 1º 1ª del ’99.
En
2º año del Polimodal tuve la fortuna de poder ir de viaje con “Medio
Ambiente” y poder conocer Cuyo, algo que seguro no me voy a olvidar. De algo
que seguro me voy a olvidar es de Bariloche (léase: alta borrachera). La
pasamos muy bien fueron un paréntesis de 11 días a foul.
De estos años del colegio no hay mucho más de que hablar ya
que hay un apartado dedicado a “los pibes”.
En
resumen, tuve una vida fructífera y espero poder seguir viviéndola como
hasta ahora, pasándola bien con amigos, con una familia que siempre te banca
y siguiendo fiel a mis convicciones.
Fotos de Cuyo:
Fotos de Bariloche:
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