Principal Algunos viajecitos Hacia el NOA La Murga Fotos

 

Actualmente, las murgas son calificadas por una significativa parte de la sociedad como un baile "divertido y pegajoso", que conmueve a la gente y baila para ellos. Es por eso que se emocionan cuando escuchan resonar los tambores y ven bailar con gran emoción a todas esas personas, vestidas con colores llamativos y alegres. Muchos admiran a los murgueros por dejar de lado a la inhibición y no pensar en "si parecen ridículos o no", mientras que otros, apenas son invitados no dudan en pasarle la campera o el buzo al de al lado y salir a bailar, tanto abuelos, nenes o jóvenes. Pero también está el resto faltante, quienes sólo tienden a girar su mirada y caminar deprisa. Pero... ¿no le faltaría a esa definición de "baile divertido y pegajoso" una gran parte de la verdad?.

Las murgas son mucho más que un baile, históricamente han estado apoyando a los más desamparados, peleando por sus derechos y reivindicando la lucha de los valientes que no permiten ver su dignidad tirada en el suelo. Este baile transmite mucho más que alegría y fuerza, es mucho más que el pasatiempo de los fines de semana.

Si viésemos un poco más allá de lo que nos muestra la televisión y recorriésemos la historia y origen de la murga, entenderíamos el por qué de su existir. Nos enteraríamos de que la murga tiene sus orígenes en aquellos esclavos rioplatenses, quienes, oprimidos por los burgueses de mediados del siglo XVIII, encontraron dentro de este baile la manera de expresarse y demostrar su rebeldía ante la esclavitud y la humillación. Entonces, si continuásemos un poco más con su historia, sabríamos también que, aquellas vestimentas con colores alegres y llamativos llamadas levitas, surgen ni más ni menos de aquel día en que aquellos esclavos decidieron utilizar las levitas del revés y galeras de sus amos para concluir en un acto de rebelión y lucha.

Habiéndonos acercado un poco a los orígenes y a las verdades de la murga podemos hacernos una pregunta; ¿es una definición completa aquella que se refiere a la murga como un baile "divertido y pegajoso"?. ¿Qué habría de verdad en aquella definición?. La misión de los murgeros es transmitir el pasado, las injusticias, las maldades, pero también el presente, y no con debilidad, sino con fuerza. Los murgeros transmiten la alegría que ni ayer, ni hoy, ni nunca podrán quitarles, y la transmiten a través de aquellas hermosas melodías y aquellos elaborados bailes. Las murgas son ni más ni menos que una forma alternativa de lucha y reivindicación.

¿Será la moda la que está deformando su verdadera misión, el sistema que impone la ignorancia o la gente que permite el olvido?. Las tres opciones valen, esas tres y aún más. Pero el problema no está sólo en los espectadores, dentro de las murgas también está quien cree en la murga como el pasatiempo del fin de semana, como el baile "pegajoso y divertido", y ahí el problema se agrava aún más. La gente que participa en las murgas debe saber su misión y en caso de lograr ignorarla, por más que intenten nunca serán murgueros. Aquella patada pegada al aire al compás del tambor, no es la misma si quien la realiza no sabe su significado, si esa persona ignora que esa simple patada simboliza, ni más ni menos, que a los latigazos que los esclavos recibían a diario.

Dentro de las murgas hay de todo, están los que luchan día a día por cumplir su misión y están quienes día a día la dilatan aún más, dejándose llevar por la moda, el sistema y la ignorancia. Si bien esta situación ya es conocida por muchos, si bien está situación no ocurre solamente con las murgas, es amplia y grave. Los días pasan y traen consigo la destrucción de los últimos campos de lucha dignos que existen.

Pensar que aquella señora que de casualidad pasaba por la plaza el domingo y al escuchar los tambores se acercó a aplaudir, podría ser ni más ni menos que la descendiente de quienes tenían el látigo en la mano durante el siglo XVIII y que, actualmente, se refugia en la indiferencia para no aceptar el pasado, para contribuir al olvido, y que manifiesta sus viejos ideales derrochando plata todos los fines de semana en el shopping..., señora ¿se da cuenta que aquellas personas se quejan de usted, tanto por su pasado como por su presente?.

Saquémonos las caretas, ¿quién es quién en esta sociedad? ¿quién construye y quién destruye?. Los adultos pretenden el cambio en los jóvenes; los viejos ya no insisten; los jóvenes no tienen ejemplos, ni espacios, "Total, alguien lo va a hacer, uno más o uno menos no hace diferencia", ¿cuántas veces habré escuchando eso?. Debemos aprender a ver más allá de nuestras narices, ningún cambio se da sólo, nada se construye, ni destruye sólo. Entonces, si tenemos en nuestras manos el cambio y el construir, ¿por qué no?, ¿por qué dejar que esta sociedad malévola, de la cual todos formamos parte, finalice su destrucción?. La murga, como ejemplo, está perdiendo su espíritu, ¿vamos a colaborar a ello?.

Ahora sabemos que la murga es mucho más que un baile, está en nosotros mentalizarnos la idea o dejarla pasar, girar la cabeza como si nada pasase o realizar el cambio. La murga es mucho más que un pasatiempo, lucha contra lo que a todos nos atacó, nos ataca y nos atacará. En nombre de nuestra dignidad, la de nuestros hijos, padres, abuelos, bisabuelos, y la dignidad de aquel niño que hoy por la noche morirá de hambre... ni olvido, ni perdón a ninguna injusticia.

 

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