BIENVENID0S!!! están por entrometerse en mi vida....DISFRÚTENLA!

 

Principal

 

 

Mariela Bianchi

 

en playa grande viejos amigos-mogotes las chichis en bariloche

Para mis Amigos

A lo largo de mi corta existencia, se puede decir que tuve la tendencia a ir recogiendo todo lo que las oportunidades fueron presentando. En la vida, uno no siempre se encuentra con hechos o cosas que le gusten o faciliten la vida, hay también obstáculos, pruebas, desafíos. Algunos de éstos los provocamos nosotros mismos con nuestro actos que parecen “no tener intención de”, otros son sumamente ajenos a nuestras decisiones. Lo interesante es saber, cuando se presenta un suceso de cualquier tipo, sacar lo mejor de ello y aprender: cualquier cosa nos puede dejar algo positivo y entendiendo, podemos sufrir un poquito menos, disfrutar más, recopilar ideas para seguir moviéndose uno. A veces parece que todo viene mal, hasta que nos encontramos con una sorpresa cuando todavía no nos dejamos caer: todo está interconectado, un hecho lleva al otro y suele pasar que lo que nos resulta dañino en un momento determinado fue la puerta que se abrió a una gran entrada en nuestra vida. Pueden ser simplemente cambios, y que condicionándonos, nos preparen para el próximo escalón que tal vez queríamos subir o no nos dábamos cuenta que nos convenía o era buena opción.
Lo mismo, pasa con la gente. Nos podemos llevar mal, amar, o simplemente ser indiferente (que es lo peor), pero deteniéndonos a ver sólo un segundo con toda la atención podríamos descubrir de aquella gente características particulares, propias de ese ser, y que nos enseñan otras formas, nos muestran otras opciones que podríamos incorporar o no, pero en definitiva mostrarnos lo que nos gustaría o no hacer o ser.
En mi vida un gran suceso, que me marcó, fue la mudanza de Comodoro a esta ciudad; ese cambio me tocó mucho a los 7, y sufrí en su momento pensando que estaría sola, abandonando a todas mis amistades, mi casa, mi primer grado. No sé cuánto habré llorado, pero no sé tampoco que estaría haciendo ahora allá, o si hubiera tenido la clase de gente que me rodea, las oportunidades de una misma educación, la fuerza de decidir lo que quería estudiar y llevarlo adelante: tal vez hubiera sido más difícil dejar a esta edad la ciudad para ir a estudiar Bellas Artes a Bs.As.. Por ello “no hay mal que por bien no venga”, y no hay nada, ni cambios, ni errores, ni desafíos que nos tengan que producir el miedo paralizador.

 

todas juntas MEMY Y LAU! rejunte de gente