A estos ex-convictos los conocí por diversas situaciones, colegio viejo, colegio nuevo, la vida, la cárcel de Batán, Violadores Anónimos, el centro de rehabilitación “el jamaiquino loco”, etc.

Lautaro “el Laucha” Requesens

Gran amigo, gran. Lo conozco desde quinto grado y desde entonces no nos hemos separado. Es un tipo de fierro y ya que se hizo amigo de los del colegio estamos todos unidos y felices (ahhhhhh). Últimamente está saliendo con una rubia, tarada, bronceada, aburrida (no, mentira; pobre Naty). Ahora parece que se va a estudiar a Capital y seguro que lo vamos a ver seguido, porque es uno de esos tipos que va a ser tu amigo y compañero (sino camarada) hasta el día de tu muerte.

Bruno “Mazur” Mazuryszynyszxwynxiewx

El pibe careta. Según recuerdo lo conocí en inglés del colegio porque iba a otro curso. Pero después nos hicimos buenos amigos. Reconocido como Bimbo (siempre rico, siempre fresco) en otras épocas y más tarde como el Bulldog (por su particular cara de encabronado). Un cago de risa tanto él como su camaleónica cabellera.

Mario “el gaicho” Arancibia

Al marito lo fui conociendo porque era amigo del Mazur. La verdad que es otro amigazo y un tipo en el que se puede confiar. Su bien ganado apodo de “trolo” debido a su evidente condición sexual, nació cuando su corte de pelo rememoró en nosotros imágenes del Capitán Guille (de Street Fighter), pronunciado Capitan Gail, pronto esto se deformó en Gay y rápidamente en el Capitán Petes. Pobre Mario como se banca estas jodas.

Maximiliano “el gordo” Suárez

A Maxi lo conozco desde los tiempos del ingreso y nos hicimos amigos muy rápido (en esa época era gordo en serio). Después seguimos en el mismo curso y ahora el joven equivocó el camino y está por los obscuros y cuadrados caminos de las ciencias exactas. Este es otro que se banca todas las jodas, con su peso se han realizado todas las observaciones insultescas habidas y por haber y el tipo se las banca como un duque. También conocido por su condición irrefutable de Trequi y su hobbie de guerrillero urbano.

Nicolás “el mofa” Salas

Vaya personaje, compañero desde el primer día de colegio en el Illia, más tarde me enteraría que ya en 3er grado habíamos hecho un dúo en un acto de la Sagrada Familia. Habíase ganado su apodo, según la leyenda, debido a su capacidad de despedir ventosidades altamente desagradables cuando su cuerpo entraba en contacto con el alcohol. Un tipo con el que no podes parar de reírte, y uno de los pocos con los que se puede disfrutar del humor bizarro y absurdo en extremo.

Patricio “Pato” Ouvrard

El Pato, que se puede decir de éste desquiciado mental. Lo conocí porque era amigo del Mazur hace algunos años y rápidamente se hizo amigo. Un fanático de las armas. Su futuro laboral va desde guerrillero marxista hasta militar, pasando por milico, etarra o fanático musulmán; no importa mientras tenga un FAL en sus manos.

Diego “Chávez” Chávez

El Chávez es una risa. Alguien con el autoestima tan baja que se auto-proclamó como “the chotest”. Lo conocí cuando empezamos 1º en Sociales y si bien primero resultó increíblemente pesado por su constante onda Kurt Cobbain en una de sus peores depresiones, se fue ganando un lugar y dejó (no del todo) su boludez crónica. Tiene un padre narco-traficante en México y gracias a eso pudo llevar mucha plata al viaje de egresados y así invitarse Chandones como chancho deschavetadamente, bien Chávez.

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