| El ocaso de los Ídolos - Antes y Después | ||
“Jamás
entraría en un club donde aceptasen socios como yo.” Groucho
Marx |
Fernando
Suárez |
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8vo
9no
1ro
2do
3ro |
Entré a un colegio nuevo, gente nueva, un mundo nuevo. Fue como un safari, lleno de animales, bichos y secretos. | Prof.
Alicia Beatriz Casal |
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| Entré en confianza con algunos compañeros a los cuales no conocía, comenzé a forjar una personalidad y a ser medianamente respetado (cosa que perdí con el tiempo). | Prof. Carlos Van
Hauvart |
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| Entré a una nueva orientación, nuevos compañeros nuevos, viejos temores viejos y demás cosas demaces. | Prof. Everardo Jorge
Luna |
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| Entré a decir boludeces con demasiada vehemencia, construí mi mentalidad crítica y destruí toda concepción de la realidad. | Prof. Carlos Bernardo Martínez |
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| Entré al baño, me dí cuenta que estamos al final del camino, no veo la luz porque evidentemente alguien la apagó. | Prof. María
Celia Beneitez |
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Mi paso por el colegio se resume resumiéndolo, mi personalidad se construyó en base a las peripecias que allí acaecieron, pero en definitiva todo lo cuyo rescato es a la gente: amigos, compañeros, colegas coreligionarios, profesores, empleados municipales, personal doméstico, cuasipersonas e inclasificables. Todos ellos forman parte de un pequeño grano de arena en mi compleja integridad, estarán siempre en mi memoria como parte de un paisaje incierto al que ya aspiro regresar, cada lágrima derramada valió la pena por cada sonrisa y abrazo que me llevo. No espero nada del futuro porque sigue siendo la incertidumbre por excelencia, guardo mi única expectativa en el amor ansiado de encontrar en el espejo el reflejo esperado, de una sombra que sin nombre me designa los caminos de un horizonte que ha nacido apagado.
Groso, no?