







Acá estoy en la casa de una tía de mi papá, ahí ya estaba gordita.
Abajo estoy con mi mamá y mi hermano en la costa.
Esta es la época donde ni Pampers ni Huggies habían inventado los pañales anatómicos, así que había que conformarse con lo que el mercado ofertaba.
Si habrán notado que no me crecía el pelo a los lados de la cabeza no era porque mis viejos eran fanáticos del movimiento punk, sino que cuando estuve en el hospital internada tuvieron que cortarme todo el pelo, y tardó muchísimo en crecerme de nuevo. Mi mamá hiba al médico y lloraba porque se pensaba que hiba a ser pelada.








