Las palabras y frases que siempre digo (y algunas que se han contagiado):

“Ah, Genial” (sarcástico; va en primer lugar), “Lisssto” (irónico), “Tiene toda la ondaaaaaaa…” (bien hueca), “Le encantaba…”, “Era el peor”, “No entendía!!”, “Era el más/la más… (forro, boludo, etc.)”, “Era todo lo que… quería/tenía que pasar/saber/escuchar/ver/etc.”, “Linnndo” (irónico; ha caído en desuso), “Que ….. tan ….” (ej, “que trola tan trola”…), “Quiero ser feliz” (utilizado en momentos de hartazgo escolar), “Vos dejame a mí…”, “No voy a tomar más” (mintiendo descaradamente), “La noche está en pañales” (momentos previos a salidas de fin de semana, ya algo “entonados”), “Sabelo, pero sabelo bien!!”, “Qué calor… tengo los huevos poché” (en verano), “Qué frío… tengo los huevos frizzé” (versión invernal), “Come como una prostituta vietnamita en celo…”, “Apretado como pedo de visita”, “No soy tonto, soy especial” (burlándome de alguien), “Somos pocos y nos conocemos mucho…”.