Mi primer recital de arbol en Elvis, cuando cobraba $$$$6.... Arbol en Gap, presentando un disco bastante chato...pero... en ese recital los conoci, no lo podia creer... de ahi en todos los recitales los iba a buscar y seacordaban, no llo podia creer..
El segundo recital de Arbol en Elvis.... sarpados recitales Arbol en Gap pero con Carajo que por cierto muy buena banda....

El primer recital de la vela que fui, estaba con Titu y conocimos a Coli....

Por aquí una cancioncita de la vela que me encanta...

 

Soy de la ciudad con todo lo que ves:
Con su ruido, con su gente, consume vejez;
y no puedo evitar el humo que entra hoy,
pero igual sigo creciendo, soy otro carbón.
No voy a imaginar la pena en los demás;
compro aire y, si es puro, pago mucho más;
no voy a tolerar que ya no tengan fe,
que se bajen los brazos, que no haya lucidez.

Me voy, volando por ahí,
y estoy convencido de ir;
Me voy, silbando y sin rencor,
y estoy zafando del olor.

Me encontré con la gente que sabe valorar,
que, de turista en la Capital ha sabido vagar,
y no ha encarado al fin, la cruda realidad
de respirar hollín, de llorar alquitrán.
Y empiezo a envejecer, sudando mi verdad,
criado pa toser, con mucha variedad;
y adónde ir a parar, cargando con mi olor;
deberíamos andar desnudos pa sentirnos mejor.

Me voy, volando por ahí,
y estoy convencido de ir;
Me voy, silbando y sin rencor,
y estoy zafando del olor.

Cuando entre al camarin de Charly con Ti ti y Con Guille, estaba Charly sentado en un sillon tomando Wisky.... me traje la púa...
Buenísimo recital de Charly en Gap, como hacía bastante que no escuchaba, se copo A este fui con Clarita, aunque a último momento como de costumbre casi no vamos... pero estuvo buenísimo.
z
Fue el último recital que fui, fui con mi novio, lástima que la banda estaba más dura que un poste y no se movían mucho, pero estuvo bueno... Soy bastante fanática de ir a recitales, este aunque tenga lapsos de los que no me acuerdo mucho, no duden que jamás me voy a olvidardeesta noche, como Morrison no estaba y para mi no era lo que hubiese querido lo disfrute a mi manera, el eclipse no se me va a ir nuncadela cabeza, convengamos en que yo no vi el mismo recital que vieron todos, desde el punto de vista físico,mental y visual; Marcos y Lautaro lo entienden..... o no?
 
Un recuerdito de mi amiguita del alma..... Dibujito de mis pequeñez...  
En el polideportivo, con clarita En la Mula con mi novio...
Los paasajes de tren para ir a ver a los Doors a Buenos Aires, el de ida y el de vuelta... Este es el bolante del primer recital de los chicos con Aleación en la Vinoteca, en 9º, cuando eran re heavys......es una requilia...

 

Estos son los cigarrillos que me acompañan en tantos momento, en un momento con Marquitos, Lautaro y yo conformamos el trío Parisiennes.....

No sé; me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de
papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que
amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el
primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso si! - y en
esto soy irreductible - no les perdono, bajo ningún pretexto, que no
sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan
seducirme! Está fue - y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente,
de María Luisa.
¿Que me importaban sus labios por entregas y sus encelos
sulfurosos? ¿Que me importaban sus extremidades de palmípedo y
sus miradas de pronostico reservado?
María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del
comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún
paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un
puntito rosado. "¡ María Luisa! ¡María Luisa!... y a los pocos
segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme,
volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos
aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en
una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja
muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
Que delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver,
de vez en cuando las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los
días entre las nubes...la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer a una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna
clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una
diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que
tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una
mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me
es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más
que volando.

Por aqui hay otro poemita interesante....

Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mi, la personalidad es una especie de forunculosis animica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad. Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C. ¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera! Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan. ¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo - me pregunto - todas estas personalidades inconfesabIes, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora? El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues mís profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto... Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas,¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas. Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.

Estos son dos de los poemas más hermosos que tiene un libro tan espectacular como Espantapájaros (al alcance de todos), me siento bastante identificada con lo que dicen, expresan una parte de mis pensamientos.