Me pongo el sol al hombro y el mundo es amarillo, y si llueve me mojo, y no me enojo porque no encojo,
una lechuga me basta para hacer sombra y qué me importa si no me nombra, limpio mi vagón de carga, tramo una semana larga, como una porción de pizza y me vivo de la risa, me gusta andar pero no sigo el camino porque de seguro ya no tiene misterio, me gusta irme lejos, pero volver donde mi madre...
En invierno, y ver los perros que no me olvidaron y los abrazos que me dan mis hermanos...

la noche te oculta la voz
y además vos sos el sol
despacio también
podés ver la luna
Y ya no sé
si es que amanece
o veo el cielo como
un gran collage...
Y deberás plantar
y ver así a la flor nacer
y deberás crear
si quieres ver a tu tierra en paz
el sol empuja con su luz
el cielo brilla renovando la vida.

Y deberás amar
amar, amar hasta morir
y deberás crecer
sabiendo reír y llorar
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma.

De tí saldrá la luz
tan sólo así serás feliz
y deberás luchar
si quieres descubrir la fe
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma.

Este agua lleva en sí
la fuerza del fuego
la voz que responde por tí
por mí...
y esto será siempre así
quedándote o yéndote.
Más allá del recoveco de lo pensado,
pensado sin referencia,
que sería inútil eco de la impresión,
una voz medular recorre las vírgenes.
Enardecida, crea el oído deshipnotizador,
medita muerta como los goznes.
Las mismas órdenes a los mismos miembros.
Columpio que no se evita jamás
y es verde.
Verde igual a un deseo
Poema,
revelación,
alondra,
tundra de estrellas,
selvas contenidas.

Aspiración de perfumada rosa
y amable olivo,
donde el espacio es substancia
y la ausencia intangible, ya se toca,

y es como el bambú que en sus quejidos
cual navío cruje,
en los brazos de viento y del olvido.
         
Voy a escribir un cántico
en el que la luz se funda
en el que el desierto llore
y los cielos se ondulen

Voy a pronunciar la palabra.
Escribiré para mis amigos
el grito para mis sombras
la primera caída y la última.

Encontraré tu corazón del otro lado
en el punto donde todo se junte
pues recogeré tu poema
y descansaré tu cuerpo.

Voy a buscar la muerte para nacerla.
Alejaré de mi propia vaguedad el vórtice
Voy a cantar a la luna rosa
Haré un verso
Prometeré mi calma.

   
         
         
         
       

Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época -

Jorge Luis Borges