
Los verdaderos amigos son: buenas personas, sinceros, fieles, confiables, comprensivos, buenos consejeros y honrados. Están tanto en las buenas como en las malas, o sea, siempre.
Desde que ingresé al Illia fui conociendo mucha gente que me brindó amigos y así comencé a tener mi grupo. Mi círculo de amigos fue creciendo, y como círculo, no tiene principio ni fin. Obviamente siempre hay algunos más amigos que otros, pero lo importante es que nunca faltan y nunca fallan, porque la amistad es el más noble de los sentimientos. Exige sacrificio, valor, humildad y amor, amor por sobre todas las cosas.
Con los amigos se comparten muchos de los momentos más lindos de la vida. El lazo que los une es imposible de tener con otras personas. A mis tres primos, Natalia, Nadia y Víctor, y mis dos hermanos, Valeria y Gabriel, los considero mis amigos, también.
Mi círculo de amigos está formado por: Mili, Lu (Chiche), Lu (Querva), Nany, Rochi, Ani, Mani, Ferto, Fernanduli, Peter, Dasun, Gatuso, Topo, Diego, Sala, Vilchez y Foni, por el lado de la escuela; José Luis, Tocro y Nico, por el lado del barrio; Lu, Solange, Anita, Alesio y Lucas, por el lado de la primaria.
Con muchos de mis amigos de la primaria dejé de verme, pero ahora nos estamos juntando de nuevo y descubrí lo buenas personas que son y que ahora quiero seguir contactando.
Con casi todos, participé de algunos de los viajes y campamentos que realicé, y estoy muy contento de ellos, porque realmente valen la pena.
Ahora que termino la secundaria, espero no alejarme de ninguno de ellos y que las relaciones continúen.