futuro
 
     

 

Puede que el futuro esté escrito en las estrellas, mas yo aún no sé como leerlas. Y jamás querría aprender, pues aquel futuro se convertiría en presente por el simple hecho de conocerlo, y la vida sin futuro es un estanque constante, sin cambio, sin sorpresas, sin emoción, sin misterio, sin aventuras.

 

AAA¿Futuro?

AAA¿Qué veo en mi futuro? Tantas cosas, pero ninguna importa. Prefiero no imaginarme nada, ir con el viento a donde él me lleve. Pero es inevitable, no hay manera de no imaginar, de no armar mil líneas alternativas de vida, qué quiero, qué espero. Pero imaginar, desilusiona, así que, dentro de lo posible, no imagino nada.

AAA¿A qué aspiro a futuro? Una proposición más correcta, menos arriesgada que imaginar, solamente pensar un ratito, y después olvidarse, para evitar imaginar. Pensar en palabras que no puedan convertirse en nada.

AAAQuisiera estudiar, no concibo la vida sin el continuo deseo de autosuperación, de mayor conocimiento, mas no sea que aprender una nueva palabra o encontrar otro camino para llegar a casa. Quisiera trabajar, conseguir alguna manera de ganarme la vida, haciendo algo, al menos, tolerable, aunque si me gusta, mejor. O adquirir una gran herencia, para poder hacer lo que me gusta sin tener que preocuparme de ganarme la vida. Aunque si lo pienso bien, qué propósito tendría. Entonces mejor, quiero trabajar, y punto. Quiero seguir haciendo, creando, dando un poco de mí a otros, de la manera que más me agrada, enseñando lo poco que puedo saber, para que puedan seguir aprendiendo; convertirme en aquello que más admiro, aquello que jamás voy a olvidar, aquello que me enseñó y me guió durante los últimos 13 años de mi vida: un docente, en cualquiera de sus formas. Quiero una familia, con todo lo que ello implique (y anticuada, pero es así), quiero una casa, un perro y un gato, quiero viajar, quiero vivir.

AAAY no sigo, que si sigo, empiezo a imaginar, empiezo a crear vidas imaginarias, futuros de cuento, sueños efímeros. Y yo sólo quiero vivir.