mi paso por el illia
 
     

 

Los días de escuela, de contar cuentos y morderse las uñas se han acabado, aunque sé que van a seguir vivos en mi mente. Pero cómo le agradeces a alguien que te llevó de crayones a perfume. No es simple, pero lo intentaré.

Ha llegado el tiempo de cerrar los libros y terminar las largas miradas. Y mientras me alejo sé que estoy dejando a mi mejor amigo, el que me enseñó lo bueno de lo malo, lo débil de lo fuerte. Eso es mucho que aprender, ¿qué puedo darte a cambio?

 

AAAUn largo paso de unos escasos seis años, escasos ahora me doy cuenta, cuando ya se acaban y no hay bonus track.

AAAQue decir del colegio, hay mucho. El Illia para mí es un pequeño país, donde aprendimos a ser lo que somos, y que ahora nos libera al mundo. El Illia me enseñó quién era, quien soy YO, como debo actuar frente a las diez mil y una situaciones que deba enfrentar, porque en el colegio ya las viví. El Illia es un pequeño país, o una familia muy grande, una familia muy chusma, una familia en general unida.

AAADel Illia me llevo todo, y dejo todo, y al irme me siento vacía. Como dejar las horas libres en el patio, los almuerzos en el buffet, los días de lluvia escapándose al patio antes de que lo cerraran para poder mojarse con las gotas finitas, a los profesores que te saludan por los pasillos, los talleres, los actos, los discursos, el locro, las bandas. Los proyectos kilométricos de plástica, los tediosos trabajos prácticos, las estresantes evaluaciones. Las tres horas bache antes de poder entrar a la materia queseguía, las corridas para llegar de gimnasia al colegio en cinco minutos, comer de parados en la puerta de inglés, levantarse a las siete para ir a informática y volver a entrar a las doce. Las sorpresivas faltas de los profesores que te dan justo la hora que necesitabas para terminar de estudiar química, historia. Las olimpíadas, los certámenes, los torneos y los concursos, las rifas, los campamentos, las salidas y los viajes de estudio. Como abandonar mi casa, si he vivido en el colegio más que con mi familia, si en él está mi vida, la gente a la que quiero, a la que admiro, a la que jamás olvidaré. ¿Cómo dejarte Illia? Pero en el fondo sé que no te voy a dejar nunca, confío que mi paso por ti deje alguna sombra, al menos, de huella. Y sé que vas a estar siempre, que algún día volveré, y que, hasta ese momento, te tendré presente, dentro mío.