
Paso por el Illia
Todo empezó en sexto, cuando me decidí a hacer el ingreso, de este año recuerdo la cantidad de horas que pase estudiando para lograr entrar al colegio. Pero lo más llamativo de todo, eran los precios del buffet: cuando la porción de pizza salía 50 centavos, y la latita de gaseosa un peso.
¿Qué puedo decir de séptimo? Todo era nuevo: primer año cursando en el colegio, materias nuevas , los amigos.nuevos. Viví por primera vez lo que es llevarse una materia (Geografía con Beneitez). Pero lo que más me acuerdo es la cantidad de horas que pasaba en la vieja canchita.
Octavo: Mucho no recuerdo de este año... comenzaron los talleres, y aproveché para anotarme en fútbol, y poder jugar más tiempo.
Noveno: Tuve que decidirme por una orientación. Por suerte, a diferencia de otros, no me costó decidirme por exactas. Tenía totalmente claro que me gustaba matemática y física, y odiaba las sociales.
Cuarto: Primer año en exactas, el año con más carga horaria. Continué con casi el mismo grupo de amigos. En este año hice el mejor taller a mi gusto: "Deportes Alternativos" con Cacho Luna, primer cuatrimestre hice escalada, y en el segundo tiro al blanco. En este año no hubo nadie que no me cargara por haberme llevado una materia: Música con Pittaluga. Me acuerdo en diciembre, volviendo de la playa, y sentándome a leer Rock Nacional.
Quinto: Mucho no pasó en este año, comencé a llevarme con los del otro exactas. Al igual que cuarto, mucha carga horaria. Dejé de tener plástica, materia que odiaba. Y me dí cuenta que continuaría estudiando seguramente algo relacionado con la f´ísica.
Sexto: El mejor año sin dudas. Mucho tiempo libre. Pude hacer el increible viaje de Medio con Gasques. Además, ya que era el último año, me anoté con unos amigos en olimpíada de matemática y física, "para ver que onda", quería saber como eran unas olimpíadas. En física resultó irme bien, y viajaré a Córdoba. Y nada, a disfrutar ahora de lo que nos queda para finalizar las clases en el Illia.