


En 6 años en el Colegio uno experimenta muchas cosas.
Aprendes a crecer y equivocarte, a sufrir y alegrarte.
Pero sobre todo,
se aprende a conocer a la gente que a uno lo rodea.
Es por esto que, las mayores enseñanzas en la vida no son de contenidos,
sino de experiencias.
El Illia no fue la excepción.