Elegimos el Hotel Ausonia, prácticamente de manera unánime. Vimos las fotos y fue el que más nos gustó. Al llegar, nos designaron la habitación 506, la cual compartí con 4 amigas. Tenía dos pisos, aunque un solo baño, lo que nos complicaba bastante a la hora de ducharnos, porque casi siempre andábamos con el tiempo justo para prepararnos.
En el micro de ida a Bariloche. Todavía no sabíamos lo mucho que nos íbamos a divertir. Empezamos cantando y bailando super felices y ansiosas por lo que se venía. Nos quedamos en el piso de abajo, donde los asientos eran más amplios y cómodos, fue una gran elección.
Primer día de un viaje inolvidable, rodeada de amigos, era imposible no disfrutarlo. Paisajes hermosos, y las ansias diurnas de conocer los boliches que íbamos a visitar por la noche.
ByPass y Genux fueron los primeros boliches a los que fuimos, "Fiesta del Estudiante" y "White Experience" respectivamente. Genux fue el que menos me gustó de todos, porque me aburre bailar música electrónica.
El Centro Cívico de la ciudad, era nuestro punto de referencia cada vez que planéabamos ir al centro.
Los paisajes de la ciudad eran hermosos. La tranquilidad del lago Nahuel Huapi me generaba mucha paz. Una pena que nuestra habitación no tenía balcón con vista a éste.
La primer aerosilla de nuestras vidas, increíble la vista del paisaje completamente blanco. A pesar del frío y el viento, lo disfrutamos mucho.
Fiestas temáticas.
Algunas de las excursiones: Isla Victoria y Bosque de Arrayanes, Paintball y Piedras Blancas (para mí, la mejor excursión)
Última tarde en Bariloche. Merendando en la Abuela Goye.
Preparadas para la Cena de velas
Qué difícil fue cortarse las pulseras.