La vigésima Olimpíada Iberoamericana de Química se realizó en Brasil, en la capital del estado de Piauí: Teresina. La misma se realizó desde el cinco al catorce de septiembre y participaron más de dieciséis países de Latinoamérica y la Península Ibérica.
Para poder asistir a la misma son necesarias pasar por diferentes instancias en las olimpíadas nacionales primero, y después de selección. Afortunadamente yo pude participar ete año de esta actividad.
La delegación argentina estuvo conformada por cuatro estudiantes secundarios: María del Rosario López Borda, del Instituto Santa Lucía de CABA; Lucas Esteban Markovic Della Sala del Instituto Otto Krause de CABA; Ignacio Pérez Bedoya del Colegio Nacional de Buenos Aires; y yo, Facundo Tarasi, del Colegio Nacional Dr. Arturo U. Illia.
Además, la delegación cuenta con un peluche-mascota que acompaña desde hace años a los argentinos en su viaje: Carlitos el yaguareté. |
La delegación argentina en Ezeiza |
Aunque una de las partes principales de la Olimpíada son precisamente las actividades académicas, contando con dos exámenes de cinco horas cada uno: uno experimental y uno teórico; otra característica importante es la gran cantidad de actividades recreativas y excursiones que se realizan.
Una de las principales preocupaciones de las autoridades a cargo es que los alumnos puedan conocer la ciudad en la que se hospedan y también a las personas que la habitan. Por eso no sólo se recorren los sitios turísticos, también se centros de artesanos, shoppings y centros de deportes.
Todas las semanas los alumnos asisten dos veces a un campo de recreación donde primero se hace una actividad vinculada con las costumbres del país (por ejemplo, tuvimos una clase de ritmos brasileños y también una de capoeira). Después es posible hacer diferentes deportes a elección de cada uno. Hay pileta y varias canchas de rugby, tenis, fútbol, basket, etc. Como los mentores y los alumnos se alojan en hoteles separados, para evitar cualquier flujo de información, los mismos están acompañados las veinticuatro horas y todos los días por coordinadores o "guías", quienes normalmente son estudiantes universitarios de carreras científicas relacionadas o no tanto.
| Ana, una de nuestras guías, estudiante de Licenciatura en Química. |
Felipe, profesor del centro de deportes de Teresina, nuevo amigo de la delegación argentina. |
Una de las mejores cosas del viaje fue la gran cantidad de gente nativa de Teresina que pudimos conocer. Aunque Teresina es una ciudad capital, pertenece a Piauí, el estado más pobre de Brasil, ubicado muy cerca del ecuador, por lo que también es muy caluroso (de hecho, hicieron 40 grados todos los días).
Tuvimos la oportunidad de conocer personas con realidades muy diferentes y relacionarnos con ellos de una forma especial. Además, hicimos amigos con gente de varios países de Latinoamérica y también de España y Portugal; al final los exámenes terminaron siendo algo secundario.
Foto de todas las delegaciones, en el comedor del hotel, durante el cumpleaños 18 de Gaby, perteneciente a la delegación de Costa Rica. |
Delegación argentina después de la ceremonia de premiación, ganadora de cuatro medallas. |
|