Mi paso por el Illia

Desde el primer día que puse un pie en este lugar, supe que quería todo, menos irme. Que podía pasarla bien de muchas maneras, pero nunca iba a ser mejor que acá; que iba a conocer gente nueva durante toda mi vida, pero que los grandes recuerdos que quedarían intactos serían estos.

Creo que todos lo sentimos un poco (o bastante) así. Que este, más que un colegio, es una casa que compartimos con personas que, quizás, formarán parte de nuestras vidas por mucho tiempo más. Ojalá sea para siempre.