Mi futuro
Desde que era chiquita tuve afición por el espacio, me encantaba mirar las estrellas. En la pandemia, descubrí que me gustaban los rompecabezas y los juegos de lógica. Por lo que actualmente, decidí estudiar Ingeniería Aeroespacial.
Siempre me resultó interesante pensar, aunque me asuste, que dependiendo de la perspectiva el tamaño varía. Si nos ponemos a pensar en el Universo, cada persona es insignificante, inexistente. Si pensamos en el Sistema Solar, somos un pequeño engranaje de un reloj demasiado grande. Si pensamos en el planeta Tierra, somos importantes, tomamos decisiones, podemos hacer y deshacer. Pero si me veo en mi casa, en el colegio o hasta en un colectivo, soy un gigante que con cada pisada cambia, que existe, que se ve aunque no quiera ser visto, que respira, que define, que está. Y por eso, me interesa ser parte de lo que existe más allá.